sábado, 24 de noviembre de 2018

El semáforo loco


Érase una vez una ciudad muy grande, con millones de habitantes, miles de coches y edificios y muchísimos semáforos.
Uno de ellos se comportaba de forma rara: cada vez que se acercaba un coche el semáforo encendía su luz roja y el coche tenía que parar. Cada vez que pasaba un camión ocurría lo mismo. Y con las motos igual. También con los autobuses.

Una tarde muy soleada Jaime salió a dar un paseo con su bicicleta y al pasar a su lado el semáforo ¡encendió su luz verde!.
Todo el mundo estaba sorprendido. No podían creérselo. Nadie sabía lo que pasaba... hasta que Jaime lo adivinó: al semáforo no le gustan los vehículos que contaminan el aire.
A partir de ese día toda la gente de la ciudad se desplazaba en bicicleta y el semáforo siempre estaba en verde.

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